24.8.11
21.8.11
20.8.11
23.7.11
19.7.11
Últimas dos fotos de mi última semana de exámenes a principios del mes de julio. Ya por fín terminé y pude decirle adios a mi piso de estudiante y a sus 35 grados sin aire acondicionado.
Ayer regresé de Benicassim, de ahí mi gran ausencia por el mundo blogger. He estado otro año más en el FIB, y este ha batido records tanto de geniales grupos, diversión, bailes, nivel de afonía, guiris y horas sin dormir en mi vida. El año que más cámaras llevamos y menos fotos hechas por motivos técnicos. El año en el que se respiraba amor a borbotones mezclado de la mejor de las sinfonías, cuyo recuerdo al cerrar los ojos se aparece como la mejor de las películas, sí, una de esas pelis de colorcito claro desgastado que tanto me gustan. Qué bien me conoces.
Y sonando esto como banda sonora de la semana
16.6.11
10.6.11
Voy a escribir en letra tan pequeña que ni tus grandes anteojos podrán descifrar estas frases.
Siempre quise tener un gato para llamarle Gato. Lo malo es que no me gustan los gatos.
El otro día comimos ensalada de cactus. El cactus sabía a nada. Estaba buenísimo.
Hablando de cactus, siempre que viajo y miro por la ventana de mi tren o autobús me quedo embobada con unos cactus que son así como gigantes y que me he encontrado ya varias veces a los bordes de la carretera. No se por qué al verlos algo se activa en mí captando toda mi atención y me dan ganas de bajar y hacerme una fotografía delante de ellos.
Creo que me gustan tanto porque son las únicas plantas que no asesino.
Tengo uno en mi estantería de cinco años de vida al que le tengo mucho cariño.
