"el inconsciente es lo real, lo real en tanto está agujereado"
Tras un genial fin de semana, un excelentísimo comienzo de la misma.
En tan sólo cinco días, Londres.
xx
Que tus braguitas sean mariposas "Quiero que en tu habitación revoloteen mariposas, sólo para ti y para mí, para que seas como cuando naciste, pura, blanca y con dudas… Puesto que hay cosas que son únicas. Recorrer valles, montañas, selvas y playas, sin movernos de donde estamos, con una primavera que quiere llegar lejos, donde solo haya un solo cerezo. El que lleva escrito tu nombre. Para que se abran y lloren sus flores, con sangre y dulces lagrimas, el precio por encontrar el lugar donde nada mas importa. Solo tu y yo, solo los dos. Pero aun falta mucho para la primavera… Todavía queda un invierno, tal vez el mas largo de todos. Y puede sonar estúpido… Pero quiero ser el primero."
Ojalá me aceptasen tal como soy. (Vincent Van Gogh)
10.3.10
¡Y yo sin saberlo!
Mamá me visitó este fin de semana, lo cual me vino de lujo (aparte de por su grata compañía) porque me limpió el piso de arriba a abajo y me llenó la nevera de exquisitas fresas, ñam! Hicimos mogollón de cosas. Fuimos a un balneario en el que nos dejamos mimar durante 4 larguísimas horas, noche de cine (peliculón) y mañana turística. Muy completo, sí. Mi mami es la mejor.
9.3.10
Quién me manda
Odio la nieve. Esta es mi frase del día. En realidad no la odio, es más, me resulta agradable, incluso me gusta. Pero hoy no, hoy la odio, o al menos la he odiado durante unos instantes. La he odiado a ella y a la manada de niños (no tan niños, ya estaban bien creciditos) que corrían tras de mí con un cargamento de bolas de nieve. Iban bien equipados, equipadísimos, a bola por mano de niño, por ocho niños, lo que hace un total de dieciseis bolas, dieciseis malditas bolas de nieve cuyo único blanco era yo, y si conseguían darme en la cabeza diez puntos más. Que jodidos. Yo, que contenta bajaba a mi clase de Psicología del desarrollo porque hoy me levanté con tiempo y no llegaría tarde, los visualicé en la acera de enfrente y tuve una visión: "malo", "algo malo va a pasar..." Y una bola desencadenó todo, y yo que no me puedo callar empecé a maldecirlos, lo cual solo sirvió para avivar más su juego. Imaginarme corriendo detrás de ocho "bichos" más altos que yo por mitad de la carretera. Yo, indefensa, y ellos, matándome a bolazos. Suerte que era nieve. Se lo habrán pasado chachi piruli al menos, eso sí. Ellos y todos los espectadores que alrededor había y eran testigos de la cómica situación. Yo, no tanto. Suerte que la nieve ya se ha derretido.
8.3.10
We can do it Hoy, 8 de marzo, se festeja el día internacional de la mujer, en memoria de la masacre ocurrida en 1908, cuando el propietario de una fabrica textil decidió que la mejor manera de sofocar la revuelta producida por las obreras en reclamo por mejoras laborales, era incendiarla con todas ellas dentro. En este día, diversas agrupaciones realizan festejos, pero cabe preguntarse: ¿Realmente hay algo que festejar? Queda tanto por hacer...
No hay barrera, herradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente (Virginia Woolf)
7.3.10
5.3.10
Esto es un rollo sin ti.
3.3.10
Hey, ho!
You, soft and only You, lost and lonely You, strange as angels dancing in the deepest oceans twisting in the water you´re just like a dream.
2.3.10
Febrero en Madrid
Mi fin de semana empezó el domingo, cuando a las 9 de la mañana sonaba el despertador y a la vez que moría de sueño (culpa de mi imprevista noche del sábado, mi genial amiga Ro y unas heineken de más) preparaba la maleta y cogía un tren para Madrid. Como el tiempo acompañaba, pasamos nuestra mañana recorriendo de arriba a abajo el rastro, que me encantó por cierto, e incluso hice unas cuantas compras. Pero lo mejor de todo llegaría la noche del domingo. Nuestro principal objetivo de este viaje era el esperadísimo concierto de Ezra Koening y los suyos, que tendría lugar esa noche en el teatro Circo Price de Madrid. Los Vampire Weekend resultaron estar más increíbles aún de lo que imaginabamos. Salté, canté, grité y enloquecí. Qué genialidad. Me lo pasé de lujo. La mañana y tarde del lunes la dedicamos a pasear por las céntricas calles madrileñas, ver todas sus tiendas y a aumentar nuestro enamoramiento hacia la capital. Adoro Madrid. Siempre hay algo que ver. Espero volver muy pronto.