Algunas fotografías de este verano que me quedaban por revelar.
21.1.13
17.1.13
7.1.13
There she goes
there she goes again
racing thru' my brain
and i just can't contain
this feelin' that remains
There she blows
there she blows again
pulsing thru' my vein
And i just can't contain
this feelin' that remains
There she goes, there she goes again
she calls my name, pulls my train
no-one else could heal my pain
And i just can't contain
this feelin' that remains
There she goes
there she goes again
chasing down my lane
And i just can't contain
this feelin' that remains
6.1.13
Me aburro
Que soy de esas chicas que quiere vivir mil cosas pero como no me siguen el rollo pues desisto
y espero sentada a que las cosas ocurran solas cruzada de brazos y piernas pero eso no sirve de nada hay que currárselo, amiga
Cada uno elige lo que vive a veces sin darnos mucha cuenta de ello pero nos condicionamos nosotros solitos, que cada acción tiene una consecuencia esperada o no tan esperada así que elijamos nuestras acciones
Dejémonos llevar por la corriente de ese río ahora que aún fluye, y si no nos gusta el destino siempre podemos nadar hasta otro sitio mejor
Esto se llama vida para mí
2.1.13
“Todos nacemos bien, todos nacemos príncipes y princesas.
Todos tenemos un cierto potencial humano que podemos desarrollar.
Yo soy responsable de mi vida y decido,
para bien o para mal, lo que es bueno
para mi y lo que hago con ella.
Todo el mundo (con sólo algunas
excepciones, como los graves daños cerebrales) tiene la capacidad de
pensar.
La gente decide su historia y su destino,
y estas decisiones se pueden cambiar.
En resumen, todos podemos cambiar en pos de la
autonomía y tenemos los recursos necesarios para hacerlo.
El objetivo del cambio es avanzar hacia la autonomía,
la espontaneidad, la intimidad,
la resolución de problemas en lugar de evasión o pasividad,
la curación como un ideal,
no limitarse a hacer el progreso, el aprendizaje de
nuevas opciones".
Eric Berne
30.12.12
Mi gato escarba en el suelo antes de comer, a modo trastorno
compulsivo
Le doy de beber leche de soja algunas mañanas y le encanta pero
solo algunas veces
Roba peluches y los mulle con sus almohadillas y después les
ataca
Me sigue por el pasillo y cuando le miro hace una especie de
ruidillo que supongo quiere decir "ey qué pasa"
Le miro y le comprendo
Siempre que estoy en el baño se sube al lavabo y me pide con esos
ojos ámbar que le abra el grifo porque le encanta beber y mojarse
las patas de cachorro
Le encanta dormitar dentro de la lavadora y encima de mis apuntes
Y por la noche duerme en mi almohada, siempre en contacto con mi
pelo y me ronronea muy cerca del oído haciendo que me den
escalofríos
Mi gato se llama Banana
Por esto y cientos de cosas más ya no podría vivir sin él
6.12.12
No puedo tener esto más abandonado. Este año estoy hasta arriba con la universidad y no tengo tiempo de nada. Esta etapa de mi vida ha sido super especial, he conocido a personas estupendas, he vivido cosas muy bonitas y puedo estar satisfecha con mi estancia aqui, pero como todo, cada etapa va llegando a su fin y siento la necesidad de volar a otro lugar, de tener nuevos planes y de empezar a vivir mi vida como realmente siempre he querido.
11.11.12
21.10.12
13.10.12
Lo cierto es que ya no recuerdo el rostro de Naoko. Conservo un decorado sin personajes. Aunque, si me tomo el tiempo suficiente, puedo revivir su imagen. Sus manos pequeñas y frías, su pelo liso, tan bonito y agradable al tacto; los lóbulos de sus orejas, suaves y carnosas, y el lunar que tenía debajo; el elegante abrigo de piel de camello que solía llevar en invierno; su costumbre de mirar fijamente a los ojos cuando hacía una pregunta; el ligero temblor que, por una razón u otra, vibraba en su voz. Al sobreponer estas imágenes, su rostro emerge de repente. Primero se dibuja su perfil. Tal vez porque Naoko y yo solíamos andar el uno al lado del otro. Por eso el perfil es lo que primero emerge en mi recuerdo. Después, ella se vuelve hacia mí, me sonríe, ladea la cabeza, me habla y me mira fijamente a los ojos. Tal vez esperaba ver en ellos el rastro de un pececillo que cruzaba, veloz como una centella, el fondo de un manantial de aguas cristalinas.
Algún día yo también encontraré a alguien que me describa así, y solo entonces sabré que es para mí.
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